Garden Story
CEREMONIA
La ceremonia en Villa María se pensó como un jardín etéreo y súper orgánico. La propuesta floral acompañó el camino con volúmenes bajos y bien sueltos, mezclando verdes con tonos empolvados —rosas, duraznos y bordós suaves— que se integraban perfecto al entorno.
Las texturas fueron clave: mucho aire, movimiento y flores más livianas que daban ese efecto casi silvestre. Todo se apoyó sobre el piso, sin estructuras rígidas, dejando que la arquitectura y el paisaje hagan lo suyo.
RECEPCIÓN
La recepción en Villa María siguió esa línea natural y relajada, con una impronta cálida y muy orgánica. Las mesas largas se vistieron con textiles neutros y una propuesta floral liviana, donde los verdes y los tonos empolvados —rosas, duraznos y bordós— aportaron profundidad sin perder frescura.
Los centros de mesa jugaron con distintas alturas y mucha textura, combinando flores más estructuradas con otras bien etéreas. La iluminación suave y el entorno verde terminaron de armar una atmósfera íntima y súper armoniosa.
Fotos: Olga Tsoi
Ambientación: Hermanas Caradonti
CEREMONIA










RECEPCIÓN












